En esta mágica ARCHICkoMarCa habita Alejha Conejha, cuya presencia se reconoce por la suavidad de su voz y el movimiento constante de su reguilete.

 

Su palabra fluye con verdad y encuentra su camino con precisión. Percibe el sentido de lo que se dice y distingue cuando una palabra se aleja de su origen.

 

Cuando identifica una palabra fuera del cauce de la verdad, permanece enfocada y atenta.

 

Entonces activa el ARCHICkomunikante. Coloca un dedo en su garganta y toma una respiración profunda; después, coloca dos dedos y toma una segunda respiración profunda; luego, coloca tres dedos y toma una tercera respiración profunda. Al finalizar, realiza un gesto de conejito, arrugando suavemente la nariz una sola vez.

 

En ese momento, su reguilete comienza a girar y conduce cada palabra, llevándola lejos o acercándola con archiclaridad.

 

Entonces su voz se eleva y pronuncia:

 

ARCHICkomunikante de la verdad,

afina todo con ARCHICKlaridad.

Lleva el mensaje con sinceridad

y sostén su veracidad.

 

 

Y la palabra encuentra su destino, llevándose la mentira y sosteniendo lo verdadero con claridad.