En esta mágica ARCHICkoMarCa habita también Monhi Monho, cuya presencia se reconoce por el ritmo de su voz y el brillo que despierta al cantar. Su canto fluye con verdad y revela lo que se expresa con autenticidad. Percibe lo que se siente y lo transforma en sonido con dirección.
Cuando identifica una voz alineada con la verdad, permanece presente y en conexión con su ritmo. Entonces activa el ARCHICkantante. Coloca sus dos manos en las sienes y toma tres respiraciones profundas.
Después, estira sus brazos a la altura de los hombros y los hace girar tres veces, como si dibujara círculos en el aire, luego, da una vuelta sobre sí mismo y lanza un sonido largo, como un mono aullador.
En ese momento, su banda comienza a llenarse de signos musicales que aparecen de forma mágica, como si el sonido quedara dibujado sobre ella.
Mientras su voz se eleva y pronuncia:
ARCHICkantante de la verdad,
vuelve voz la autenticidad.
Habla siempre con libertad
y sostén su sonoridad.
Y los signos musicales acompañan su canto, marcando el ritmo que sostiene su voz.