Dentro del Reino de la Tierra habita Lolitha Lobitha, cuya presencia se distingue por su capacidad para compactar el suelo. Es constante y decidida; cuando llega, el terreno queda parejo.

 

Observa el espacio y, con movimientos firmes, aplana la superficie para dejarla lista.

 

Cuando el terreno ya está marcado, reconoce que es momento de compactar.

 

Entonces utiliza el ARCHICoMPaCTaDor.

Cierra los ojos y toma tres respiraciones profundas.

 

En la tercera respiración, gira sobre sí misma zapateando en círculo y termina con un pisotón en el mismo lugar.

 

Ese es el punto.

 

En ese momento, el suelo se acomoda: el terreno queda listo para sembrar.

 

Entonces su voz se eleva y pronuncia:

 

ARCHICoMPaCTaDor al pisar,

escucha el ritmo al zapatear,

ajusta el suelo al compasar,

y deja listo para plantar.

 

 

Y así, el terreno queda preparado para lo que crecerá.