Dentro del Reino de la Tierra habita Tinha Serpentinha, cuya presencia se reconoce por su energía inquieta y su forma traviesa de moverse por el entorno. Es curiosa, encantadora y siempre encuentra algo nuevo por descubrir.
Su impulso la lleva a avanzar con rapidez, dejando a su paso experiencias que más tarde se transforman en aprendizaje. Su energía es ligera, viva y juguetona, y en cada recorrido va reuniendo lo que su propio camino le muestra.
Cuando su moñito rosa vibra suavemente, reconoce que es momento de recoger lo vivido.
Entonces activa el ARCHICkoSeChaDor.
Cierra los ojos y toma tres respiraciones profundas.
Al abrirlos, se acuesta boca abajo y avanza como serpientita haciendo tres ondulaciones con el cuerpo.
Después se levanta y estira la cabeza hacia arriba haciendo tres ondulaciones suaves.
Luego, con una mano, realiza tres movimientos de recoger: primero a la derecha, luego a la izquierda y al final al centro, llevando cada uno al corazón.
En ese momento, pequeños frutos luminosos aparecen frente a ella. Tinha los recoge y los guarda en su centro.
Entonces su voz se eleva y pronuncia:
ARCHICkoSeChaDor al tomar,
saborea el fruto al probar,
recoge todo al pasar,
y guarda todo en su lugar.
Y así, cada experiencia se convierte en fruto, cada recorrido deja aprendizaje y todo encuentra su lugar dentro de su propio crecer.